50 Aniversario de la muerte del Che
Por la noche, antes de degustar la exquisita cena vegetariana que preparó Aude, nos sentamos con un grupo de mexicanos. Uno de ellos, al conocer mi procedencia, se acercó impetuoso, se sentó a mi lado antes de comunicarme que, aunque era del Madrid por Hugo Sánchez, se solidarizaba totalmente con nuestra causa, pero no entendía que mediante una protesta pacífica se pudiera conseguir algo con el reino de España. Constató que si México hubiera esperado que la constitución española les permitiera independizarse mediante el diálogo, aún andarían sujetos a la macana imperial. Vaticinó que sin armas sería imposible conseguirlo. Aunque un poco animado por el alcohol, sus afirmaciones no dejaron de ser coherentes e irreverentes con la “fachilandia” Borbónica, pasado y presente. Después de cenar nos congregamos alrededor del fuego una veintena de personas provenientes de Francia, México, Cuba, Chile, Argentina, Bolivia y nosotros dos en representación española, de Asturias y Cataluña. La...