Vuelo de Barcelona a Santa Cruz de la Sierra (Bolivia)
Un instructivo e inesperado vuelo . El tres de octubre de 2017 salí de Barcelona con el corazón latiendo entre la indignación y la impotente rabia, con la contradicción de abandonar mi “petit país” en plena represión. Aunque era consciente de la intolerancia nacional de los de: ¡A por ellos!, nunca pensé entonces que serían capaces de condenar a personas civiles por convocar una manifestación, estemos o no de acuerdo con sus argumentos, es un atentado a los derechos humanos que determinan la libertad de expresión. Una vergonzosa revancha nacionalista, que expresa la baja calidad democrática de las instituciones judiciales y políticas de mi constitucional patria. El vuelo con escala en Madrid duraría poco más de 15 horas. Desde la capital, en la que cambié de avión, tuve la gracia y suerte de estar acompañado en el asiento contiguo por Erika, una arqueóloga italiana de m...